La economía palestina está “a semanas” de una “crisis total”, advirtió el presidente del Banco Central de Palestina, luego de que dos entidades financieras israelíes indicaron que tenían la intención de dejar de prestar servicios esenciales que conectan los territorios ocupados con el resto del mundo.
Los bancos, Bank Hapoalim e Israel Discount Bank, son las únicas entidades israelíes que ofrecen servicios de corresponsalía bancaria al sector financiero palestino, facilitando los pagos transfronterizos y la importación de productos básicos como alimentos, agua y electricidad.
Sin embargo, de acuerdo con un documento al que tuvo acceso Financial Times, Discount Bank notificó recientemente a los bancos palestinos que dejaría de prestar esos servicios a partir del 1 de septiembre, mientras que Bank Hapoalim dejaría de ofrecerlos desde el 1 de octubre.
Esta medida se produce después de años de esfuerzos del gobierno de extrema derecha de Israel para presionar al sector financiero palestino y a su economía y socavar fatalmente a la Autoridad Palestina, que administra partes de Cisjordania ocupada.
Yahya Shunnar, director de la Autoridad Monetaria Palestina, dijo que los dos prestamistas israelíes procesan anualmente transacciones por valor de 51 mil millones del nuevo shekel israelí (16 mil 600 millones de dólares) para entidades financieras palestinas, y que la suspensión puede provocar escasez de combustible, energía, medicamentos y alimentos, así como disrupciones en las cadenas de suministro y un impacto negativo en la situación financiera de los bancos.
“(La situación) está a sólo unas semanas de convertirse en una crisis total, cuyas consecuencias se extenderán mucho más allá del sector bancario Prácticamente todos los aspectos de la vida económica y cotidiana están en juego”, dijo Shunnar.
“No se trata de un deterioro gradual, es el borde del precipicio… la compensación de cheques y la liquidación interbancaria se paralizarán”, dijo, y añadió: “Dado que esos cheques se utilizan ampliamente como garantía para créditos, los riesgos legales, de liquidez y operativos comenzarán a agravarse de inmediato”.
Antes de la guerra en Gaza en 2023, Israel concedió durante años una exención anual a los bancos nacionales que prestaban servicios de corresponsalía a entidades de crédito palestinas, otorgándoles protección contra demandas internacionales o israelíes.
Pero en los años posteriores, el ministro de Finanzas ultranacionalista israelí, Bezalel Smotrich —quien no oculta su deseo de provocar el colapso de la Autoridad Palestina— amenazó en repetidas ocasiones con no renovar la prórroga, para luego conceder extensiones cada vez más cortas, en algunos casos de tan solo dos semanas.
Aunque Israel recién prorrogó la exención hasta finales de año, expertos en el tema señalaron que la incertidumbre recurrente sobre las extensiones anteriores crearon un clima en el que es muy difícil para los bancos privados hacer negocios.
“Esto es sintomático de que el sistema se llevó al límite”, dijo uno de ellos.
Bank Hapoalim indicó que el futuro de los servicios de banca corresponsal se encuentra “actualmente en revisión”.
Mientras, Discount Bank informó que prestó los servicios de manera temporal, a la espera de que Israel implementara una solución permanente. Sin embargo, ésta no se ha materializado, aunque que los riesgos asociados a que se presten los servicios de banca corresponsal van en aumento.
“Seguimos dispuestos a colaborar en la solución operativa, siempre que el Estado asuma la responsabilidad y el riesgo correspondientes”, añadió.
El Ministerio de Finanzas israelí resaltó que están en conversaciones con las dos instituciones “para examinar medidas gubernamentales y regulatorias adicionales que permitan la continuidad de las actividades de banca corresponsal de forma segura y responsable, salvaguardando al mismo tiempo la seguridad y los intereses económicos del Estado de Israel”.
Agegó que ambos bancos tomaron la decisión de suspender sus servicios “debido al aumento de la exposición a demandas y sanciones internacionales relacionadas con el lavado de dinero y financiamiento al terrorismo”.
Sin embargo, una revisión del sistema bancario palestino realizada por EU y Reino Unido en 2024 concluyó que los mecanismos de la Autoridad Monetaria Palestina para la lucha contra el financiamiento del terrorismo cumplían o superaban los estándares internacionales.