Héctor Farina Ojeda
  • La desaceleración del empleo

    Una de las consecuencias más visibles de la desaceleración de las economías latinoamericanas es la lentitud con la que se generan los empleos.
  • Economías enmarañadas

    La mayoría de las economías latinoamericanas tiene niveles de inflación que superan su promedio de generación de riqueza. O sea, generan menos riqueza y distribuyen menos ingresos
  • Crecimiento empobrecedor

    América Latina se encuentra estancada, atrapada en un bajo dinamismo económico, con insuficiente generación de empleo formal, elevadas tasas de informalidad y una suba constante de los precios
  • Competitividad ausente

    La baja competitividad en América Latina refleja rezagos en productividad, educación, innovación e infraestructura.
  • Las pymes y el impulso que falta

    En México, el 71 por ciento de los empleos es generado por los pequeños negocios, los cuales a su vez representan alrededor de la mitad del Producto Interno Bruto
  • Economía sin fuerza

    La pérdida del dinamismo mexicano se produce en el contexto de una disminución de la actividad económica a nivel mundial, así como de la desaceleración de toda América Latina
  • Debilidades y bajo crecimiento

    Los pronósticos para lo que resta del año se siguen recortando y la OCDE considera que el crecimiento en 2026 será de apenas 0.8 por ciento.
  • El predominio de lo informal

    Lo preocupante de la informalidad y la precariedad laboral es que el impacto directo se da en la gente: los empleos informales limitan la posibilidad de mejorar los ingresos
  • Desaceleración y riesgos

    La guerra en Oriente Medio desacelera el crecimiento mundial y agrava la fragilidad económica en América Latina.