Aaron Rai: gran golfista, mejor ser humano

  • Jugando bajo par
  • Rafael Quiroz

Ciudad de México /

Seriedad, profesionalismo, dedicación, paciencia y una gran compostura en la ronda final fueron algunos de los elementos que le dieron el primer major en la carrera de Aaron Rai. Se mantuvo siempre en el presente, fue fiel a su rutina y a sus principios golfísticos; además, logró un juego impecable de tee a green y, por si fuera poco, fue el único jugador que pudo llegar a los dos dígitos bajo par en Aronimink.

Rai se convirtió en el primer jugador inglés en ganar el PGA Championship en 107 años. Originario de Wolverhampton, proviene de una familia humilde en la cual su padre tuvo que esforzarse mucho para poder apoyar la carrera golfística de su hijo. Cuando era muy joven, un miembro de su club le regaló dos guantes de golf; con la emoción, empezó a practicar con ambos, uno en cada mano. Un día olvidó meter uno de los guantes en la maleta para un torneo y jugó fatal, de ahí que ya no volviera a jugar con un solo guante.

También es famoso por usar cubiertas protectoras en sus fierros. La razón es que, cuando su padre le regaló un set de bastones Titleist, Aaron solía limpiarlos después de cada tiro en la práctica, por lo que decidió ponerles fundas para que duraran más tiempo.

Increíbles los nombres que dejó atrás en el tablero: Jon Rahm, que buscaba ser el primer español en ganar el PGA Championship, Justin Thomas, Ludvig Åberg, Rory McIlroy, Cameron Smith, Xander Schauffele, Justin Rose y Patrick Reed. Ninguno pudo alcanzar a Rai, quien puso a prueba cientos de horas y miles de bolas de práctica en los últimos hoyos, en donde jugó como si lo hiciera un fin de semana en casa.

El otro protagonista fue el campo de Aronimink y The PGA of America, que hicieron que un diseño de Donald Ross con más de 100 años de historia fuera un reto justo para los golfistas. Aaron es uno de los favoritos entre los jugadores del Tour, reconocido por su humildad y por lo que hace con la gente que lo rodea. Al final, se desvivió en agradecimientos a su familia, sobre todo a su esposa, quien también es profesional de golf y representa el soporte emocional del hogar. ¿Aplica el dicho de que cosas grandes le pasan a la gente buena, o ustedes qué creen?


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