El 15 de mayo de cada año, se festeja el compromiso y la vocación de aquellos que desempeñan la labor docente, aquellos que dedican su vida a transmitir el conocimiento de generación en generación y cuyo impacto deriva en la formación humana y social de cada uno de los individuos.
La enseñanza que ellos comparten, deja huella y perdura toda la vida; por tanto, no debería limitarse a un acto simbólico, ya que una verdadera conmemoración implicaría mejorar las condiciones de vida y de trabajo.
Cabe señalar que muchos docentes enfrentan cargas laborales sin incremento salarial conforme al costo de la vida, lo cual no les permite mantener una estabilidad económica, salud e incluso, seguridad social.
Que sirva esta fecha para reconocer el valor de los profesores, quienes han blindado nuestra forma de entender la vida, dándonos acompañamiento, apoyo emocional y así fijarnos nuestros propios sueños, al impulsar la formación académica con ética, respeto, responsabilidad y compromiso.
Su labor, conlleva a que el individuo se convierta en una herramienta fundamental para el desarrollo en todos los ámbitos de su vida, llámese familia, colonia, ciudad, estado y/o país.
Esta fecha debe dar pie a fomentar y retomar la figura que anteriormente se tenía de quien ejercía esta ardua labor docente, brindándole respeto y reconocimiento por ser un pilar importante para el desarrollo social, motor e inspiración para alcanzar nuevos horizontes.
Dado el desarrollo tecnológico, los maestros han tenido que incursionar en las nuevas formas de instrucción académica, haciendo uso de las TIC´s para no rezagarse y seguir desempeñando un papel preponderante dentro del sistema educativo.
Mi reconocimiento a los colegas del Colegio Libre de Hidalgo, quienes, con su experiencia, conocimiento, entrega y pasión, fortalecen el sueño de construir y articular una nueva generación de politólogos que deben velar por el bienestar común, la justicia y la igualdad, siendo un instrumento de cambio, con ética, honestidad, transparencia; acompañado de un pensamiento libre, crítico, propositivo y constructivo, que enaltezca la figura de quienes atienden la ciencia política, inmersa en temas de interés público.