Es 14 de abril de 2026. Medios de comunicación y funcionarios públicos se encuentran reunidos en el Salón de la Tesorería de Palacio Nacional en donde, como cada mañana, se lleva a cabo la tradicional conferencia encabezada por al presidenta Claudia Sheinbaum. La agenda lo marca, aquel día se presentarán los datos registrados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y, entonces, la atención se fija en un estado: Zacatecas.
No es casualidad. De acuerdo con los reportes, en el estado se ha logrado una reducción del 89% en el promedio diario de homicidios dolosos, en la comparación de noviembre de 2024 con marzo de 2026. La cifra pasó de 1.47 a 0.16 casos por día.
El gobierno de Zacatecas reconoció el éxito de la estrategia de seguridad implementada en coordinación con corporaciones federales, estatales y municipales sin imaginar que, tres meses después, la localización de 10 cadáveres en Pánuco, Morelos y Saín Alto avivaría nuevamente la discusión sobre la inseguridad en el estado.
Al crudo hallazgo le siguió la frivolidad. A través de redes sociales un grupo de civiles armados que se auto identifacaron como miembros del Cártel de Sinaloa no sólo se atribuyeron la autoría del multihomicidio sino que incluso sugirieron una presunta ruptura de acuerdos entre la organización delictiva e integrantes del gobierno del estado.
Si bien la veracidad de dicha grabación no ha sido confirmada por ninguna autoridad, su simple publicación exhibió una vez más la dinámica criminal que ha mantenido durante décadas a Zacatecas en un interminable espiral de violencia.
¿Por qué hay violencia en Zacatecas?
A lo largo de los años, la violencia en Zacatecas ha cedido y repuntado. Si bien han existido algunos periodos de paz en el estado, en cuestión de tiempo nuevamente los enfrentamientos y ataques armados, así como los homicidios y otros delitos vuelven a ser parte de la cotidianidad de sus habitantes. La respuesta a dicha dinámica recae en que el estado ha quedado en medio de los intereses de organizaciones delictivas que operan en México.
Mientras que entidades como Michoacán o Colima son codiciadas por sus puertos marítimos o sus tierras fértiles y de difícil acceso, Zacatecas se ha convertido en territorio de disputa por un solo pero fundamental factor: su red carretera.
"La red carretera conecta El Bajío con las carreteras que dan hacia las ciudades fronterizas. Zacatecas está en el corazón de México [...] su red carretera es importante para el traslado de drogas", explicó el analista en seguridad, David Saucedo, en entrevista con MILENIO.
El experto señaló que en México existen cuatro rutas cruciales para el narcotráfico: la del Pacífico -controlada por el Cártel de Sinaloa-, la del Centro -dominada mayormente por el Cártel Jalisco Nueva Generación-, la del Golfo -controlada por escisiones del Cártel del Golfo- y la del Caribe que apenas se está abriendo.
Zacatecas colinda con cinco estados: Jalisco, Durango, Coahuila, Aguascalientes y San Luis Potosí. La conectividad que representa su ubicación geográfica hace del estado un engranaje clave de la ruta del Centro siendo su capital, Fresnillo y Guadalupe los municipios que conforman un corredor estratégico para el tráfico de drogas.
Es así como el dominio territorial ha sido motivo de intensas jornadas de violencia protagonizadas por las organizaciones que operan el tráfico de drogas en el país. Si bien la disputa se centra en mayor parte en el control de la red carretera, también los grupos criminales llegan a pelear por el del narcomenudeo, secuestros y la extorsión tanto a pequeños negocios como a compañías mineras del estado.
En la constante competencia entre cárteles por intentar consolidar su hegemonía en Zacatecas también han existido momentos de paz, no obstante y de acuerdo a lo expuesto por el analista David Saucedo, dichos periodos de tranquilidad no son resultados de los esfuerzos del Estado por pacificar al estado sino, más bien, de acuerdos a los que han llegado los propios miembros de grupos criminales.
"A raíz de una serie de acuerdo a los que llegaron grupos criminales se repartieron el estado y hubo una reducción de la violencia en dicha entidad que el Gobierno Federal se atribuyó pero que en realidad fue una pax narca que impusieron los dos grupos en contienda porque el conflicto que estaban protagonizando les estaba cortando mutuamente las rutas para el envío de drogas a Estados Unidos", precisó el experto en entrevista con MILENIO.
Es así como episodios como el reciente hallazgo de los diez cadáveres o algunas masacres que han ocurrido en la entidad se presentan como un síntoma del constante reacomodo criminal que atraviesa el estado y que lo único que deja a su paso es más violencia.
¿Cuáles son los cárteles que operan en Zacatecas?
Zacatecas está partido en dos. Por un lado, los municipios del norte de la entidad se encuentran controlados por el Cártel de Sinaloa, específicamente por la facción de Los Mayos que ha logrado mantener su influencia gracias a aliados y brazos armados como es el caso de los Cabrera Sarabia y las Flechas MZ.
De acuerdo con un mapeo sobre su presencia en el el estado realizado por el Dr. Víctor Manuel Sánchez Valdés de la Universidad Autónoma de Coahuila, la facción del Cártel de Sinaloa que encabeza Ismael Zambada Sicairos, alias El Mayito Flaco, tiene presencia en: El Salvador, Concepción del Oro, Mazapil, General Francisco R. Murguía, Juan Aldama, Miguel Auza, Sombrerete, Río Grande, Cañitas de Felipe Pescador, Villa de Cos, Saín Alto, Chalchihuites, Jiménez del Teul, Valparaíso, Jerez, Monte Escobedo, Tepetongo, Villanueva, Genaro Codina, Cuauhtémoc, General Enrique Estrada, Pánuco, Morelos, Vetagrande, Zacatecas, Guadalupe, Fresnillo,Trancoso, General Pánfilo Natera, Ojocaliente, Luis Moya, Loreto, Villa García, Pinos, Villa Hidalgo, Noria de Ángeles, Tabasco, Huanusco, Jalpa, Nochistlán de Mejía, Apulco, Tepechitlán, Benito Juárez, Teúl de González Ortega y Trinidad de la Cadena.
En el sur, por su parte, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) ha acaparado mayor influencia. Una reciente serie de sanciones presentadas por el Departamento del Tesoro apunta que entre los representantes del también llamado cártel de las cuatro letras en el estado se encuentran José Octavio García Martínez, Cuauhtémoc Rivera Zepeda, Uriel Hernández Morales y José de Jesús Gutiérrez Valdez -identificados como subordinados de Audias Flores Silva, alias El Jardinero- pero también Francisco Noé González Ramírez, mejor conocido como El F1.
Juan Aldama, Villa de Cos, Cañitas de Felipe Pescador, Fresnillo, Jiménez de Teul, Valparaíso, Jerez, Zacatecas, General Enrique Estrada, Calera, Morelos, Guadalupe, Trancoso, General Pánfilo Natera, Ojocaliente, Genaro Codina, Cuauhtémoc, Luis Moya, Loreto, Villa García, Pinos, Villa Hidalgo, Noria de Ángeles, Villa González Ortega, Villanueva, Tepetongo, Monte Escobedo, El Plateado de Joaquín Amaro, Tabasco, Momax, Tlaltenango de Sánchez Román, Tepechtitlán, Jalpa, Apulco, Noschitlán de Mejía, Moyahua de Estrada, Mezquital del Oro, Trinidad García de la Cadena, Teul de González Ortega, Juchipila, Apozol, Santa María de la Paz, Benito Juárez y Huanusco, son los municipios donde se ha documentado la presencia del CJNG en Zacatecas según da cuenta la investigación del Dr. Víctor Manuel Sánchez.
Si bien es posible que ambas organizaciones criminales rivales tengan presencia en un mismo municipio, de acuerdo con el análisis de David Saucedo, es Fresnillo la principal zona de choque, lo que llevó a la demarcación a ser considerada como la de mayor percepción de inseguridad según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) de 2021.
"Se partieron el estado. La mitad está en control de Sinaloa y la otra mitad en control de Jalisco. El punto donde chocan los dos, los del norte que son los de Sinaloa con los del sur que son los de Jalisco, es Fresnillo. Durante dos años consecutivos Fresnillo fue una de las ciudades más violentas de todo el país pero después de su acuerdo se redujo la violencia", precisó David Saucedo.
Aunque la mayor parte de la presencia criminal en Zacatecas corresponde al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y a Los Mayos del Cártel de Sinaloa, en el estado también conservan operaciones grupos criminales más pequeños como Los Alemanes, Los Talibanes y el Cártel del Noreste -ambas escisiones de Los Zetas-, así como Los Metros del Cártel del Golfo.
La presencia de dichas células criminales no es significativa en el estado, no obstante y de acuerdo con el citado analista en seguridad, algunas de ellas han colaborado con alguno de los dos bandos en disputa a reserva de sus propios intereses.
La dinámica criminal en Zacatecas
Aunque la respuesta a la actual jornada de violencia que atraviesa Zacatecas se deriva de la ruptura de acuerdos entre grupos criminales y el respectivo reacomodo interno de las organizaciones delictivas, dicha dinámica no es nueva sino que se remonta a, al menos, una década atrás.
"El Cártel de Sinaloa tuvo el control de Zacatecas durante muchos años pero el Cártel Jalisco empezó a invadir municipios zacatecanos en virtud de que Jalisco colinda con Zacatecas y hubo una invasión de células jalisicienses", narró a MILENIO el analista en seguridad, David Saucedo.
De acuerdo con su análisis, la organización delictiva fundada por Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, se infiltró en territorio zacatecano a través del avance de unidades sicariales que combatieron al Cártel de Sinaloa pero también de la cooptación de policías municipales y estatales, así como intervenciones en procesos electorales.
Con dichos precedentes y la supuesta cooptación de autoridades en la entidad, la alternancia política o la ruptura de acuerdos suelen ser también detonantes de violencia en el estado.
"Estos mensajes criminales son comunes en Zacatecas y las autoridades locales en lugar de combatir a los grupos criminales han establecido sinergias, alianzas con cada uno de estos grupos porque además tienen base de apoyo, cuentan con votos bajo el brazo que pueden movilizar a favor de uno o de otro candidato", abundó el experto.
Más allá de una estrategia de seguridad, la ubicación geográfica de Zacatecas y el interés que han tenido a través de los años organizaciones criminales por controlar su red carretera han hecho del estado un territorio de disputa en donde, pese a los esfuerzos de las autoridades, la violencia continúa siendo una constante que en cualquier momento vuelve a repuntar.
ATJ