Discusión de Ley de Cinematografía deberá partir de la óptica de la demanda: analista

Críticos de la iniciativa argumentan que imponer una cuota del 15 por ciento a las plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime Video o HBO no cumpliría el propósito de incentivar las obras de pequeños productores.

Cine mexicano, el menos afectado de las opciones en salas comerciales (FOTO ARCHIVO).

Yanin Alfaro

Bajo presión de cineastas y críticos en telecomunicaciones, el senador Ricardo Monreal informó que en septiembrese analizará en Parlamento Abierto el proyecto para expedir la nueva Ley Federal de Cinematografía y el Audiovisual. El propósito de aplazar la discusión y aprobación es “para que salga lo mejor posible”, dijo el morenista.

Críticos de la iniciativa argumentan que imponer una cuota del 15 por ciento a las plataformas de streaming como Netflix, Amazon Prime Video o HBO no cumpliría el propósito de incentivar y aumentar la cantidad de obras y exposición de pequeños productores independientes, sino que generaría un efecto inverso que sólo beneficiaría a Videocine.

Cabe señalar que, según datos del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE) en 2019, Videocine se convirtió en el primer distribuidor que, exclusivamente con cine mexicano, rebasó los mil millones de pesos. Sus 13 películas sumaron mil 169 millones de pesos y 23.1 millones de espectadores.

En entrevista con MILENIO, Andrés Aradillas, catedrático en la Universidad de Pensilvania y experto en la industria de telecomunicaciones, advierte que “el problema del cine en México ha sido un desfase entre oferta y demanda, hay una sobre oferta de títulos mexicanos 95 por ciento se habría podido satisfacer con una cuarta parte de las películas que se produjeron”.

“Lo que hay que hacer en incentivar la demanda, no tratar de controlar la oferta, que es lo que las cuotas están tratando de hacer”, dijo el autor del análisis "El efecto de cuotas mínimas de exhibición de películas mexicanas en salas de cine y en plataformas digitales en México".

Aradillas propone que debería haber una consulta con los productores independientes para saber cuáles son las barreras que les impiden diseminar su obra porque ahí está la falla del mercado, puesto que los mexicanos no conocemos el catálogo de películas que se están produciendo.

Sería necesario “darles los incentivos que se requieran para que los productores pequeños e independientes puedan emparejar la cancha con Videocine y difundir su obra para que la industria del cine tenga un dinamismo sustentable”, recomienda el analista.

Aradillas ejemplifica que en la Unión Europea hay ciertas cuotas de contenido, pero están combinadas con estímulos fiscales. Además, la situación no es comparable si se tiene en cuenta que de 2014 al 2018, el total de producciones mexicanas sería equivalente al 11 por ciento de películas que se produjeron en la Unión Europea. 

“Con ese volumen tan enorme, imponer cuotas de contenido no tiene los efectos que tiene en México”.

Reforma sólo beneficiará a Videocine

Actualmente, de acuerdo con cifras del IMCINE, Netflix tiene 7 por ciento y Amazon Prime 6 por ciento de producciones nacionales en su catálogo. “Definitivamente tendrían que reducir sus catálogos pues aún están lejos del 5 por ciento”.

Así que Netflix y Prime Video disminuirían su catálogo un 20 por ciento y 50 por ciento para satisfacer cuota de streaming, dice el analista.

Aradillas comparte que, para cumplir la cuota, lo que buscarían las plataformas de streaming es asegurar su supervivencia, por lo que captarían los títulos que atraerían el mayor público, que históricamente son los de Videocine.

Esto causaría “una elevación aún mayor en el nivel concentración de la industria cinematográfica de producción y distribución de Videocine, que tiene ya una participación de mercado de 70 por ciento, se vería enormemente beneficiado, sería el ganador de las cuotas de contenido y su valor podría subir hasta un 80 por ciento”.

Sobre todo si se considera que, en 2019, la película que generó más ingresos y audiencias es “No manches Frida 2”, le siguieron “Mirreyes contra Godínez”, “Todos caen”, “Dulce Familia”, todas de Videocine, y “La boda de mi mejor amigo”, producida por Sony Pictures, o sea que esta no podría ser incorporada porque no cumple con el requisito de ser una producción nacional, aunque el talento sea mexicano, reclama.

En la discusión, el próximo mes de septiembre, de la nueva ley Federal de Cinematografía y el Audiovisual, también debería repensarse la definición de títulos mexicanos, pues estas excluyen a las inversiones de Prime Video y Netflix. Las coproducciones con el extranjero quedan eliminadas de la definición, por lo que dificulta más a las plataformas cumplir con ese 15 por ciento, comparte Aradillas.

Bajo esta lógica, producciones como Roma, de Alejandro González Iñárritu, tampoco estaría incluida como producción mexicana, de acuerdo con la definición de la iniciativa.

Además, dice el experto, la recién fusión de contenidos de Televisa con Univisión le dará a Videocine mayor capital financiero y humano, con lo que se fortalecerá más y esto les dificultará más la entrada a los pequeños productores de cine.

A menor competencia, menores opciones y, en el mediano plazo, también se podría traducir en mayores precios a los espectadores, concluye Aramillas.

lvm


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