Ariadna Montiel Reyes tomó posesión de la dirigencia nacional de Morena, el pasado domingo 3 de mayo, para convertirse en la séptima persona titular del cargo, que ocuparon Martí Batres (2012-2015), AMLO (2015-2017), Yeidckol Polevnsky (2017-2020), Alfonso Ramírez (2020), Mario Delgado (2020-2024) y Luisa Alcalde (2024-2026).
Lo hizo en el contexto de la inédita petición del gobierno norteamericano, de extraditar al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya.
Ocho semanas antes, Morena aprobó el calendario para designar a las y los “Coordinadores” estatales, distritales y municipales, que se convertirán en las candidaturas a las gubernaturas, diputaciones y alcaldías en 2027.
Las fechas claves para las candidaturas son: el 22 de junio, gubernaturas. El 3 de agosto, diputaciones federales. El 21 de septiembre, alcaldías y el 8 de noviembre de 2026 las diputaciones locales.
Tomando en cuenta lo anterior, durante su mensaje Montiel Reyes dijo que, “en Morena los corruptos no tienen cabida”, y quienes aspiren a un cargo de elección deberán “tener una trayectoria impecable”.
Contexto que explica el creciente golpeteo en contra de algunos liderazgos de Morena en Tamaulipas, rumbo al 2027 (y 2028).
En Nuevo Laredo, le patrocinan una tremenda campaña de lodo al clan de los Canturosas. En Matamoros y Madero, quieren descarrilar a dos alcaldes que hacen política trabajando.
Desde su letrina, Mario Alberto López Hernández dispara un misil, mientras que el alcalde de Victoria resiste el fuero amigo, para que no logre el fuero de una curul. Curiosamente, JR y Maki no están en la mira de un francotirador.
Como lo destaca Daniel Santos Flores, a propósito del mensaje purificador de Ariadna Montiel: “A partir de ahora, cualquier aspirante tiene un incentivo claro para desacreditar al otro. Si el requisito es ser impecable, entonces basta con instalar la idea de que el de enfrente no lo es. No se trata de probarlo, se trata de sembrarlo. Lo que viene es una escalada de señalamientos: filtraciones, audios, denuncias, campañas en redes sociales”, (Ariadna y la carnicería de Morena, El Horizonte, 04/05/2026).
Guerra de lodo que ya inició en Tamaulipas. Manchar al correligionario sin importar la afectación a Morena. Una batalla campal como en el pancracio griego. ¿Quién meterá orden?