Nuestro reto es bajar los niveles de pobreza

Ciudad de México /

No solo el nuevo gobierno tiene la responsabilidad de disminuir los niveles de pobreza en nuestro país, esa responsabilidad debe ser compartida con toda la sociedad: empresarios, políticos, academia, en fin, todos los mexicanos tenemos que poner algo de nuestra parte, por supuesto unos mucho más que otros, pero al final todos debemos aportar algo.

La única manera de luchar en forma efectiva y permanente contra la pobreza es generar crecimiento económico y éste solo se logra cuando los recursos disponibles se utilizan en forma adecuada, cuando se invierte y se gasta en lo que se debe invertir y gastar, cuidando que las inversiones se hagan en cosas productivas y que los gastos sean los necesarios evitando el despilfarro. Los gobiernos son los primeros que tienen que poner el ejemplo, garantizando muchas cosas, por ejemplo, que exista estado de derecho, que se garantice la seguridad de los ciudadanos, que los recursos que provienen de los impuestos se gasten bien, en lo que vale la pena.

Que la inversión en educación y en salud sea suficiente y de buena calidad, que se vea como una inversión y no como un gasto. También es muy importante que los recursos se manejen con transparencia, que se castigue la corrupción y quien no cumpla con las leyes que no goce de impunidad.

Para que el sector privado invierta fuerte, genere fuentes de trabajo se requiere que el gobierno construya una plataforma que invite a que suceda lo anterior. Esta plataforma es muy costosa porque implica educación gratuita de buena calidad para aquellos que no tengan acceso a educación privada y lo mismo para tener sistemas de salud que sean efectivos con la población que no tiene acceso a ellos.

También se necesita contar con una infraestructura que no necesariamente puede ser financiada por el sector privado, pero que es fundamental como construcción de presas, hidroeléctricas, puertos, carreteras, etc. Podría llenar páginas de lo que se tiene que hacer; sin embargo, la realidad es que en México hay muy pocos recursos para lograr todo lo que se necesita y aunque estoy cierto que nunca serán suficientes, deberíamos de empezar a buscarlos.

La respuesta la tenemos a la vista. Es imperativo dejar de fomentar la informalidad y crear incentivos para que la economía que hoy es informal se vuelva formal y de esa manera todos los que tengan que pagar impuestos lo hagan. Hay que otorgar estímulos a quienes invierten o están en estructuras de ingresos formales y que mejor incentivo que bajar dramáticamente el impuesto sobre la renta a las empresas y a los empleados y trabajadores. Para compensar al Estado del sacrificio que esto le representaría, poner un IVA generalizado.

Cuando esto se analice a fondo, se podrá observar que los más favorecidos serán los más pobres y además México podrá crecer en forma sana y disminuir los niveles de pobreza.

Muchos dirán que no son los tiempos políticos para un cambio de esta índole, pero yo pienso distinto, creo que si alguien lo puede llevar a cabo, con el poder político que hoy tiene, es nuestro próximo presidente. Así sí le alcanzará para hacer muchas de las cosas que anhela.

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  • Manuel Somoza
  • Presidente de Somoza y Asociados, Asesor Financiero Afiliado a GBM. Economista por la Universidad Anáhuac con maestría en Finanzas por el Tec de Monterrey.
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