¡Monreal se inspira en Trump!

Ciudad de México /

De pronto, las “benditas redes sociales” se han vuelto tan malditas que hay que controlarlas con el aparato del Estado. No basta con que Twitter y Facebook tengan sus propios mecanismos para restringir publicaciones mentirosas y para expulsar a los usuarios violentos. No, lo que necesitamos aquí, en el México fiscalizado por los ávidos transformadores del régimen, es que el supremo gobierno meta también sus narices. Lo plantea Ricardo Monreal en una iniciativa de ley que va a presentar dentro de tres semanas.

Curiosamente, lo que pretende el coordinador de Morena en el Senado no es censurar las voces críticas —no por el momento, en todo caso—, sino impedir que sean acallados los impresentables de siempre. El pretexto es la “libertad de expresión” y a partir de que alguien pueda invocar que la mentira, el insulto, la infamia y la calumnia son derechos suyos inalienables y constitucionalmente garantizados, las leyes que se van a promulgar le asegurarán, a ese quejoso, que los árbitros de un departamento interno de las propias redes determinen, luego de estudiar detenidamente el asunto, si la cuenta debe de ser cancelada o si el presunto infractor puede seguir publicando lo que le dé la gana.

No hay todavía oficinas atestadas de comisarios en las mentadas redes sociales —algunos empleados, es cierto, deciden el desenlace de los casos en los que algoritmos y mecanismos automáticos de detección de contenidos pudieren haber llevado a la indebida cancelación de una cuenta—, pero la propuesta obligaría a que esas empresas contaran con todo un departamento para atender las reclamaciones de los afectados. Tendrían un plazo de 24 horas, miren ustedes, para que “especialistas en derechos humanos y libertad de expresión” resolvieran cualquier impugnación y, de no solucionarse la controversia, el usuario presentaría una queja ante un Instituto Federal de Telecomunicaciones que, convertido en inapelable arbitrante, formalizaría el desenlace de la querella. Las multas a Facebook y Twitter alcanzarían los 89 millones de pesos.

La iniciativa de Monreal nace de una extrañísima solidaridad: el presidente de Estados Unidos (Mexicanos) no estuvo de acuerdo en que las redes “censuraran” a Donald Trump luego del ataque al Capitolio. ¡Uf!

revueltas@mac.com

  • Román Revueltas Retes
  • revueltas@mac.com
  • Violinista, director de orquesta y escribidor a sueldo. Liberal militante y fanático defensor de la soberanía del individuo. / Escribe martes, jueves y sábado su columna "Política irremediable" y los domingos su columna "Deporte al portador"
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