Tras dos años de registrarse diversos conflictos sociales en el municipio de Altamirano, Chiapas, se celebraron las fiestas patronales al Señor de San Caralampio.
Y es que, debido a los conflictos sociales que se registraron en la zona, donde un grupo de autodefensas denominado 14 de agosto sembró la violencia en la cabecera municipal, esta localidad tojolabal vivió durante muchos meses en situación de inseguridad.
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Luego del ingreso de fuerzas de seguridad de la Guardia Nacional, Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa) y elementos especiales del estado denominados Fuerza Pakal, las condiciones para celebrar las fiestas patronales lograron concretarse de manera adecuada.
“Hace dos años, pues no se podía caminar, había un conflicto social aquí en nuestro municipio que hemos logrado apaciguar, hemos logrado estabilizar el pueblo”, indicó el alcalde Gaspar Santiz.
En esta localidad, en el año 2024, al menos 64 ejidatarios fueron secuestrados durante una semana por un grupo de personas armadas que mantenía un conflicto social en el municipio. Luego de varias negociaciones, se logró liberar a estas personas.
Fiesta de San Caralampio en Chiapas
En la celebración de las fiestas patronales, se lograron tener las actividades religiosas con la salida de danzantes y la música autóctona, indígena tojolabal, además de actividades culturales y musicales, que desde hace muchos meses no se habían logrado concretar.
“La seguridad es primordial en un pueblo para que pueda avanzar. Ha regresado la economía, la gente está contenta porque le hemos brindado mucha seguridad, ha regresado la paz, la tranquilidad. Nos hemos reconciliado como pueblo de Altamirano, más que nada con la ayuda de la gente”, expresó el alcalde.
En esta zona selva de Chiapas, se mantienen los operativos de seguridad por parte de fuerzas federales y estatales, que han logrado desarticular diversas bandas delictivas dedicadas al asalto, robo de vehículos, y grupos criminales que operaban en la zona, además de desmantelar los grupos denominados autodefensas, quienes mantenían a la población en zozobra.
Con ello, se prevé que la recuperación económica y turística en la zona se logre en pocos meses luego de los conflictos sociales.
HAGU