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Las Mercedes, ejido en Coahuila que resiste presiones de renta y venta de bienes comunales

El ejido ubicado en Francisco I. Madero, los habitantes luchan por mantenerse unidos frente a los intereses de los propietarios.

Lilia Ovalle
Francisco I. Madero, Coahuila. /

La vida sencilla del campo es una estampa que casi siempre se acompaña de disputas por el agua y la tierra en la Comarca Lagunera. Es el caso del ejido Las Mercedes, en Francisco I. Madero, donde los habitantes luchan por mantenerse unidos frente a los intereses de los propietarios que impulsan la renta de derechos y la venta de la tierra.

Los campesinos apuntan, para ello se valen de las autoridades ejidales que, pese a saber que la comunidad fue blindada para evitar su fraccionamiento, han permitido la venta ilegal de hectáreas, y el avecinar a personas sin el consentimiento de la asamblea en pleno.

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Panorámica interior

Juan Alcalá Martínez llegó a los ocho años a Las Mercedes. Ahora con 58 años de vida se suma a la batalla que impulsan los abuelos para mantener el ejido. Él comentó que existe una disputa por una noria, pero también por los derechos del agua y la venta de la tierra.

“La problemática que tenemos en todos los ejidos es que se han formado latifundios. Los mismos terratenientes o pequeños propietarios han estado comprando tierras ejidales y según sabemos aquí no pueden venderse, pero en las instituciones nos dicen todo lo contrario, aunque nosotros les comprobemos que blindamos el ejido. Ya tenemos 30 años con esto y queremos arreglar la situación para que el ejido no desaparezca”.

Alcalá Martínez dijo que en el conflicto se mantienen además las autoridades ejidales en turno, así como las externas, y citó a la oficina del Registro Agrario Nacional y a los funcionarios de los Tribunales Agrarios.

Habitantes luchan por mantenerse unidos frente a los intereses de los propietarios. | Manuel Guadarrama
“Tenemos dos norias en funcionamiento de tres y las tienen como propias algunos grupos, son 9 personas en total; nosotros lo que queremos es que nos reditúen el volumen a cada uno de nosotros porque también tenemos derecho, pero hay mucha corrupción y no nos dejan avanzar”, dijo Juan al tiempo en que su compañero, Felipe Varela, refirió que son “480 mil metros cúbicos de agua por año, entre 127 con derechos, nos tocan cerca de 3 mil metros cúbicos a cada ejidatario”.

Los cultivos que antaño fueron rectores en La Laguna como el algodón, melón, sandía e incluso uva, han sido desplazados y hoy el paisaje rural lagunero, paradójico, es dominado por el sorgo y maíz forrajero. 

Las nogaleras existentes, pertenecen a particulares

Los campesinos saben que sus productos, para consumo animal, van directo a los establos lecheros, motivo por el cual se sienten condicionados en todos los sentidos. Se dicen controlados.
“Ellos dictan qué sembrar, a quién venderle y cuánto nos van a pagar. El año pasado nos pagaron a uno diez kilos por tonelada (110), a 140 el maíz y a 120 el sorgo, todo lo tienen controlado, el año pasado tocaron aquí 92 áreas por ejidatario pero este año nomás son 30 áreas. El ejido se conformó en 1954, estuvo conformado en el año 50 pero estábamos junto con Florencia. Cuando nos dividimos se le llamó Florencia I y Florencia II, pero luego se hizo Las Mercedes”.

Jesús Varela, hermano de Felipe, estableció que las ventas de tierras son consideradas ilegales porque no se advierte de ellas a la asamblea del ejido, que puede autorizar o no la transacción.

Ventas de tierras son consideradas ilegales porque no se advierte de ellas a la asamblea del ejido. | Manuel Guadarrama

"Las ventas que se hacen no son legales; si la asamblea les da posesión, a esos los quita y admite a los nuevos, pero seguimos siendo los mismos porque nadie ha ido a renunciar para vender su derecho. Por eso decimos que las ventas están mal, porque no han ido a ver a la asamblea para que les dé dominio pleno. No hacen las cosas como marca la ley, hacen la venta en la calle y siguen apareciendo como ejidatarios, y el día que hay cambio de autoridades los traen a votar". 

Felipe acotó que con 127 ejidatarios, cuando hay una junta, si llegan 20 o 27 son muchos, pero cuando se hace el cambio de comisariado salen 70 personas. Es por ello que, quienes mantienen la lucha afirman que Alfredo López y su hermano Rodolfo, el comisariado, son los responsables. No obstante, aseguran que hay 500 hectáreas para los 127 ejidatarios.

Por si no fuera desalentadora la panorámica, los ejidatarios agregaron que un pequeño propietario instaló una red subterránea por donde desvía el agua del ejido a su establo. Y aunque han denunciado el hecho, las autoridades continúan cayendo en la omisión.

Panorámica exterior

Germán Cravioto Batarse es un reconocido activista y escritor al que los ejidatarios reconocen como una de las personas que más apoyo les ha ofrecido en su lucha. Él conoció el ejido Las Mercedes cuando en el año 2006 se sumó a La Otra Campaña, iniciativa política impulsada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.

"Los compañeros que son de edad, de juicio, como decimos nosotros, han tenido una larga tradición y experiencias de lucha. Ellos dicen que son rojos y lo remontan al propio origen del ejido Las Mercedes, donde hubo una escisión con un ejido vecino y que había sindicatos, que uno se identificó como blanco, que era pro patronal, y uno rojo que se movió a crear Las Mercedes".
"Pasaron los años y el ejido fue tomando una vocación de defensa del territorio y algo que lo distingue es que en algún momento la asamblea ejidal elaboró un reglamento para no vender hacia afuera, a quien no fuera avecindado del ejido".

Cravioto piensa que más que de blindar al ejido ante la reforma al artículo 27 constitucional impulsada en el salinato, fue en la década de los setenta cuando se tomó la decisión de impedir las ventas para proteger el núcleo de lo que los lugareños llaman terratenientes. Paradójicamente, eso en la comunidad generó cacicazgos con los que hoy luchan.

Disputa por agua. | Manuel Guadarrama

-¿Cómo ves actualmente la disputa que tienen por el agua?

-El tema es terrible y la lucha no es nueva. Ahora está en un nuevo capítulo, no sé si te comentaron pero hubo una demanda en tribunales que no resolvió para nadie porque vincula al ejido como tercer interesado, y yo lo que digo es que es una privatización de facto, de hecho, para decirlo en palabras comunes, porque la titularidad de la noria la tiene el ejido pero por alguna circunstancia que no he podido esclarecer, un grupo captó o se apropió de esos volúmenes de agua y originalmente, creo que de buena fe, tendría que ver con alguna alternativa productiva que finalmente decayó o se convirtió en un rentismo.
Es un grupo de allegados a Alfredo López Mota, el hermano del actual comisariado, y entre ellos hacen una pinza que no es real sino una simulación para que el cacique se aproveche de los volúmenes de agua, y efectivamente paga una renta que se queda un grupo en vez de que llegue a la tesorería del ejido.

-¿Cómo llegaste ahí? Te refieren como parte dé, hay un reconocimiento de una defensa como activista, y también dicen que te han pedido que escribas la historia de Las Mercedes.

-Y lo vamos a hacer, claro que sí, sin prisa, ya estamos en eso. Quizá les proponga que hagamos un video documental que pudiera tener más potencial de difusión que una historia escrita, vaya que lo digo yo que edito libros, pero aquí serviría más. Mi primera experiencia fue en 2006 cuando venía La Otra Campaña Zapatista, nos acercamos y conocimos a Víctor Cabrera, de Ciudadanía Lagunera por los Derechos Humanos, y a Miguel Valdez.

Fue así como también conoció a Felipe Varela y dijo, le pareció que tenía una gran claridad respecto a lo que estaban viviendo en la comunidad. Fue hasta 2015 y por conducto de otros compañeros que buscaban alternativas de autonomía alimentaria, que formaron un proyecto en el ejido al que llamaron Realidad Nopal. Así se trabó una realidad de lucha.

-¿Cuál sería la visión que tienes sobre la política pública en torno al agua en la Comarca Lagunera?

-La política pública puede tener conceptos comprensibles y sensatos pero lo que vemos por debajo es un fenómeno de despojo y apropiación de los recursos, tierra y agua, al margen de la ley. Las omisiones de la autoridad son importantes en el caso y muchas veces los mecanismos corruptos también porque siempre favorecen a los pequeños propietarios con énfasis más marcado en la actividad ganadera.

-Los campesinos dicen que hay un ducto subterráneo clandestino, que el tendido lo hicieron los pequeños propietarios que están vinculados a la agroindustria y a la industria lechera.

-Los cultivos están estandarizados y cada vez favorecen más a los que tienen el capital para invertir en el mecanismo industrial de la agricultura mientras que los ejidatarios entran a participar con grandes desventajas. A mí me parece admirable lo que hacen los compañeros en Las Mercedes porque han sabido resistir y adaptarse a las condiciones que están hechas para que ellos no existan.

Creo que no es por la política formal, sino finalmente por lo que se ha logrado por ejemplo con este famoso amparo 532 de Encuentro Ciudadano que, tal vez, podrá cerrar la llave un poco, porque si por ellos fuera podrían continuar y la demanda de agua para producir dinero y acumular capital es insaciable. Me extraña que el proyecto de Agua Saludable para La Laguna haya dejado de lado el tema de la sobreexplotación cuando es la principal causa porque no se mide el gasto de agua que consumen los grandes propietarios.

dahh.

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