Interesante charla titulada "Estrategias de afrontamiento para familiares de una persona con TEA", compartió la periodista Verónica Rocha, fundadora del proyecto Autismo San Roberto, este viernes en el Centro de Justicia y Empoderamiento para las Mujeres de Torreón, en donde brindó variedad de herramientas para familiares y cuidadores de personas con condición del espectro autista.
La coordinadora de dicho centro, Cristina Gómez, dio la bienvenida a Rocha, y quien además dijo es muy importante explorar estos temas, "procuramos que las familias estén cada vez mejor, así como queremos erradicar la violencia, también queremos compartir información importante para que al interior de la familia, sepamos detectar, le agradezco que nos regale su tiempo para venir a platicarnos de toda la experiencia que tiene a través de la fundación San Roberto".
- Te recomendamos Yamileth y activistas denuncian opacidad en caso de sustracción de su hijo Estados
De igual manera Verónica agradeció la confianza que le brindan para abordar estos temas a la sociedad civil, a los profesionales de la salud y servidores públicos.
"Agradezco esta idea y propuesta de "Camila casa de atención médica infantil" de Vita Leal Villarreal y cuando decimos familiares, se trata de madre, padre, hermano, tío, tía, abuelo, abuela, comadre, vecina o cualquier persona cuidadora primaria de una persona con autismo, porque hoy sabemos que precisamente por las actividades que tenemos hay personas que no son familiares pero pueden o deben quedarse con la persona con autismo, y también requiere de esta capacitación".
Autismo, aún con estigma
Manifestó que manejar el tema persona con autismo, pone a la sociedad en la encrucijada de cuestionar ¿Cómo se dice? ¿Cómo estará mejor para no pegarle al tema de la discriminación?
"Decir personas con TEA, persona con autismo, autista, está igual de bien, en lo personal a mí me gusta mucho apegarme a lo que son los términos del nuevo modelo de derechos humanos, incluso que utiliza la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en todas sus sentencias, que es persona con autismo, por eso me apego a ese término. De ahí emana pactos tratados y convenciones como la convención sobre los derechos del niño, que establecen que se desarrolle su potencial de infante, protegidos de violencia, abusos y daños, o la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad, en donde prácticamente nos hablan que están prohibidos los tratos crueles e inhumanos".
Aseguró que en México están prohibidos los castigos corporales, "ver a los infantes que están a mi cuidado, deben estar libres de violencia, no tenemos un parámetro para el chanclazo o el coscorrón. Acabo de ver en noticias de MILENIO que detuvieron a una señora por violencia en contra de sus hijos, a los cuales tenía encadenados, puedo pensar e imaginar el desafío que tenía esta señora, pero no podemos hacerlo, no tenemos excusa, ni derecho, y más nos vale de qué manera sí debemos hacer esta crianza, positiva y maternal".
La llegada de un miembro a la familia, puede confrontarte con lo que crees y haces, "esas creencias y hábitos los aprendemos durante la crianza en la familia que crecí, a veces con palabras, acciones o palabras y acciones. Nadie somos conscientes de por qué reaccionamos o pensamos así, hasta que la vida nos manda un regalito, la presencia de una persona con autismo y es cuando te confronta, porque no estaba planeada una situación así".
Respecto a las creencias limitantes y destructivas, detalló la también conductora que reduce nuestra capacidad y orienta negativamente nuestra conducta, que está basada en estereotipos, prejuicios y estigmas que aprendimos en casa.
"Se ha transitado en todo el mundo un modelo de derechos humanos, eugenésico y prescindencia, y toda nuestra vida ha transitado bajo estos esquemas. Creencia limitante, es cuando decimos, el nuevo miembro de la familia llegará sano, completo y guapo, nadie lo espera con una expectativa, por lo menos fuera de estos tres conceptos, y llegamos a decir, Dios no lo quiera, porque hay una concepción de maldición, de castigo, tener una persona con enfermedad o discapacidad, ni en nuestra mente ni en nuestro corazón lo queremos".
Exhortó que es conveniente cambiar esta creencia limitante a una creencia liberadora, "nos conviene ir desmontando estas creencias, tiene si o si el filtro primero de persona, modelo para derechos humanos, es un desafío, pero muy distinto a que queramos aniquilar al nuevo ser que no nació "perfecto", tener a una persona con autismo, nos brinda la oportunidad de conocer la existencia de la neurodiversidad".
También tocó el importante tema de la creencia limitante en la escuela, "es que la persona con autismo no será aceptada y no podrá aprender, es una constante, el modelo de este filtro es de exclusión, encierro o incapaz. La realidad es que la persona con autismo logra aprender en el hogar, en casa de abuelos y todo lugar seguro".
Verónica recomendó que una persona con autismo pude asistir a un tratamiento y terapia que más se acomode a la familia, en tiempos, costos, distancia y tipo de intervención adecuada, y si no es compatible con el bolsillo, no es opción.
De igual manera dijo que los familiares deben saber perfecto qué lugares sí y cuáles no toleran, "es chamba de nosotros hacer estos análisis, ¿Cómo vamos a saber la respuesta de nuestros chicos?, acercándolos a la experiencia, es importante que tengamos valentía y responsabilidad, porque quienes organizamos las actividades en casa somos nosotros".
Señaló Rocha que las personas adultas somos quienes con nuestros pensamientos, creencias, sentimientos, emociones, conductas y comportamientos, moldeamos a las personas con autismo en sus creencias, pensamientos, sentimientos, emociones y comportamientos, no al revés, "es que no hizo caso, es que mordió, es que pegó, no todo es conductual, también puede ser sensorial, no siempre pueden decir las cosas, y entonces, tiene calor, la luz le molesta, por eso ya te pegó, ya se portó mal, se sale todo de control, es importante saber que nosotros los adultos somos los responsables para moldear las conductas de nuestros hijos".
Para finalizar la periodista leyó algunas frases sencillas pero muy certeras, y decidió concluir con una de la madre Teresa de Calcuta, "No te preocupes porque tus hijos no te escuchan, te observan todo el tiempo".
EGO