Cuando la vida se estanca, es hora de hacer Vinyasa Yoga

Ciudad de México /


Continuamos con el tema de la semana pasada y hoy hablamos de Vinyasa Yoga, donde la sincronía entre respiración y movimiento es una de las claves de este estilo de yoga.

Otra palabra clave en Vinyasa es Prana o la energía vital que anima y une al universo. Como se apunta en Danza del Amor, el recién publicado libro del maestro español de yoga y meditación, Denis Criado, cuando en la práctica de vinyasa “combinamos la parte activa del asana, el movimiento y la respiración, y la parte pasiva del asana, parada y exhalación, entramos en equilibrio, y empieza a fluir el prana desde el centro”.

Los yoguis, continúa el texto, tenían una razón muy profunda para promover la salud y la longevidad, pues consideraban que la percepción espiritual es más fácil de obtener cuando el prana actúa con libertad en nuestro cuerpo y aprendemos a sentirla y a fluir con ella a través de las posturas. Según los grandes maestros de Yoga, la energía que fluye por nuestro cuerpo es la gran maestra de cualquier tipo de Yoga y la práctica del vinyasa te enseña a relacionarte con el prana como ninguna otra.

“El prana es el impulso para hacer las cosas con amor y consciencia. Esta fuerza fluye por fuera y por dentro de todas las formas de vida. Por este motivo, cuando hablamos de vinyasa, nos referimos a las posturas que se entrelazan de forma natural, sin mente y con presencia plena, como en la naturaleza y en la vida”.

Aunque asanas como Marjaryasana, la postura del Gato, Virabhadrasana, la postura del Guerrero o Mandukasana, la postura de la Rana, son muy comunes en este yoga dinámico; en su origen, las secuencias clásicas de vinyasa son una colección de varios subgrupos de posiciones similares en forma y beneficios. Las posturas de pie, las flexiones hacia delante, las posturas para las caderas, las extensiones hacia atrás y las posturas invertidas se agrupan para mejorar los beneficios de nuestros sistemas fisiológicos y energéticos.

Como explica Criado: En la práctica de vinyasa, el cuerpo y la respiración son el vehículo principal y la herramienta de acceso a estados más profundos de meditación, ayudando a depurar el organismo, a crear ligereza y a evitar el estancamiento en la vida al encender el fuego interno y deshacer bloqueos físicos y mentales, congelados con los años.

Marién Estrada


  • Marién Estrada
  • infocaminoamarillo7@gmail.com
  • Periodista egresada de la Universidad Iberoamericana, especializada en temas de cine y conciencia. Desde 2015 escribe la columna "Mente y Cuerpo Sanos" en Milenio Diario. Es autora de "Yoga en tiempos sociales".
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