Teresa Vilis
  • El mal trago

    Jalisco quiso ser sede del Mundial y lo logró. Lo que no logró, después de 30 años de advertencias, es que a sus habitantes les llegue agua limpia a la casa.
  • Un 'stand by'

    Hay días en que las palabras se me caen de las manos. Escribo y nada se queda. Soy una mujer frente a una pantalla que es otro abismo, más familiar, más amigable, pero abismo al fin.
  • Un último caballito

    Este líquido letal se hizo en Jalisco. La tierra del tequila, dicen, con el pecho inflado. La sangre de México. Me detengo en la frase porque las frases engañan. Sangre
  • La triste dopamina del Mundial

    Lo diferente es el descaro con que hoy se administra la exclusión. Quién entra al estadio, quién puede quedarse en su barrio, quién existe en la foto que la ciudad le muestra al mundo.
  • El Mundial robado

    Lo que queda es el espectáculo para quien puede pagarlo y la transmisión para los demás, como postal de algo que una vez fue de todos y que ahora tiene dueño. ¡Me hierve el buche!
  • Se es o no se es

    Marchar por los derechos de la paternidad sin haber cumplido con ninguna de sus obligaciones es como exigir el título sin haber pisado la escuela.
  • Los que no desaparecen

    Hay palabras que se pudren de tanto usarse. Desaparecido es una de ellas.
  • Con todo respeto

    La psicología tiene un nombre para eso. Es una ruptura de vínculos. Yo le llamaría simplemente quedarse sin red. Sin la red de palabras, de abrazos, de dinero, de techo que nos sostiene a todos aunque no la veamos.
  • No nos hagamos tarugos

    Un texto sin IA tiene la huella de quien lo escribió. El giro raro, el adjetivo de más, la cita que nadie necesitaba pero que el reportero metió porque le pareció importante.