La historia del boxeo mexicano guarda entre sus páginas el recuerdo de Raúl “Ratón” Macías, campeón mundial de peso gallo, originario del barrio de Tepito, en la capital del país y el más querido de todos sin importar la clase social; en su 16 aniversario luctuoso, su ejemplar andar dentro y fuera del ring, sigue presente desde los años 50, la época de oro.
Humildad, carisma y sencillez, lo caracterizaban; a diferencia de los boxeadores que optaron por el alcohol y los excesos, el “Ratón” prefería su agua de jamaica, sus huevitos revueltos, sus tortas de frijoles con chipotle y procurar a su familia; a los 21 años se convirtió en campeón mundial y así, sin una educación financiera y entrenando en el durísimo gimnasio Jordan, supo andar en buenos pasos.
Raúl Macías se despertaba a las cinco de la mañana, desayunaba unos huevitos tibios y corría en el desierto de los leones, regresaba a su casa, dormía otro rato y después almorzaba para estar al medio día en el gimnasio, donde lo esperaban “Pepe” Hernández y el “Negro” Pérez, sus entrenadores, testigos del día que surgió el legendario apodo.
“Parece ratón”, gritaron cuando Macías se pasó entre las piernas de Miguel Lambarri, púgil de 105 kilos, en una prueba de valor que le hicieron en el ring del Jordan, el resto es historia.
Un gran legado
El récord del “Ratón Macías luce 43 peleas, 41 victorias (25 por nocaut) y dos derrotas; inició en el boxeo a los 14 años, siguió los pasos de en los Juegos Olímpicos de Helsinki, Finlandia, obtuvo el quinto lugar; se alegó en ese entonces que le habían robado la pelea ante el ruso Genaddij Garbusov y a pesar de eso, a su regreso a México fue recibido como héroe, "pero yo ni traje medalla", decía el "Ratón" en el aeropuerto, quien ese mismo año dio el salto al profesional.
Carrera corta e inolvidable
El 10 de noviembre de 1952 sostuvo su primer combate como profesional. Raúl Macías fue el primer campeón mundial de peso gallo en la historia de México, por la Asociación Nacional de Boxeo (ANB) al vencer a Chamrern Songkitrat en San Francisco, California; al volver al país, nadie cabía en el aeropuerto.
Fue el primer boxeador que abarrotó la Monumental Plaza de Toros México. "La noche en la que lloró México", es recordada por la derrota más dolorosa del "Ráton", ante el americano Billy Peacock, quien le causó doble fractura de mandíbula.
Se retiró a los 24 años tras cumplirle una promesa a su madre, enferma de diabetes, quien se preocupaba mucho cada que su hijo subía al ring; fue una victoria ante Ernesto Parra el 28 de febrero de 1959 en la Arena México.
Ídolo de ricos y pobres
El pueblo mexicano idolatraba Raúl Macías, incluso las abuelitas de la época prendían veladoras para que le fuera bien a su “ratoncito”, quien siempre dijo: “todo se lo debo a mi mánager y a la Virgencita de Guadalupe”.
En las primeras filas de las arenas, lo apoyaban figuras como María Felix, Agustín Lara, Mario Moreno “Cantinflas”, Pedro Infante, a quien enseñó a boxear para su película “Pepe el Toro”, y hasta Jorge Negrete, quien el último grito que dio fue “‘Ratón’ Macías, campeón del mundo” en una de sus peleas en Los Ángeles, donde se le reventó una várice del esofago y posteriormente fallecería.
Macías protagonizó la película “El Ratón”, en 1957; también incursionó en la política, creó gimnasios y espacios deportivos en Tepito. Falleció el 23 de marzo de 2009 en la Ciudad de México, pero su legado sigue vivo y su ejemplo está presente en las nuevas figuras del boxeo mexicano como Marco Verde, Ángel “Camaleón” Ayala, Jaime Munguía, David “El General” Cuellar, entre otros.
MGC