El uso responsable del agua es uno de los mayores retos en México, afectado por el calentamiento global con sequías más prolongadas y temperaturas récord. La falta de recursos, la contaminación, la sobreexplotación de acuíferos y el cambio climático han colocado al país en una situación de alta vulnerabilidad hídrica, explica Eduardo Vázquez, director ejecutivo de Agua Capital.
El país enfrenta condiciones geográficas que dificultan el acceso al agua, especialmente en el norte y centro del país, donde se concentra mucha población y la actividad económica.
Según el estudio Perspectivas del Agua en el Valle de México, más de 150 de los 653 acuíferos del país están sobreexplotados, lo que pone en riesgo el suministro para la población. Además, 60 por ciento de los cuerpos de agua presentan algún grado de contaminación, agravando el problema en urbes como la Ciudad de México. “La contaminación no solo compromete el acceso al agua, también afecta la salud de los ecosistemas, generando un ciclo de escasez y deterioro difícil de revertir”, afirma Vázquez.
El datoMás de 150 de los 653 acuíferos
Del país están sobreexplotados.
Además, 2024 ha sido el año más cálido en la historia del país, lo que incrementó la evaporación del agua y exacerbó la escasez.
A pesar de la gravedad del problema, el presupuesto gubernamental para la gestión del agua ha disminuido drásticamente, al pasar de 93 mil millones de pesos (mdp) en 2021 a 37 mil mdp en 2024. “La falta de recursos es uno de los mayores obstáculos para implementar políticas efectivas”, explica Vázquez.
El gobierno adoptó diversas estrategias para mitigar la crisis hídrica. La presidenta Claudia Sheinbaum propuso inversiones en infraestructura para sanear ríos, reforestar cuencas y tecnificar el riego en la agricultura, sector que acapara 70 por ciento del agua que consumimos en el país. El Plan Nacional Hídrico promoverá el tratamiento y reúso del agua bajo un esquema de economía circular. En noviembre de 2024, empresarios y gobierno firmaron un acuerdo para garantizar el derecho humano al agua. Los sectores productivos se comprometieron a ceder parte de sus concesiones de agua en tiempos de sequía para priorizar el consumo humano.
Hoy, muchas compañías comprenden el impacto económico, social y medioambiental de adoptar prácticas sostenibles. “Estamos en un punto crítico. El futuro del agua en México depende de lo que hagamos en los próximos años”, reflexiona Vázquez. La crisis hídrica es una realidad urgente y las estrategias implementadas hoy tendrán un impacto directo en la calidad de vida de las futuras generaciones y en la sostenibilidad del país.
el dato40 por ciento del agua en la Ciudad de México
Se pierde por fugas.
Cultivando cada gota
Bayer ha desarrollado una serie de programas y campañas para promover el uso eficiente del agua en la agricultura, destacándose por su enfoque en la tecnificación del riego y la reducción del consumo hídrico.
Uno de los programas más importantes es Cultivando cada Gota, que tiene como objetivo optimizar el riego en cultivos de maíz en el norte de México. Gracias a la capacitación de productores, se ha logrado reducir la cantidad de riegos de seis a cuatro, lo que ha significado un ahorro de 78.1 millones de metros cúbicos (m³) de agua, equivalentes a más de 31 mil piscinas olímpicas. “Esta estrategia ha permitido demostrar que es posible mantener la producción agrícola sin desperdiciar agua”, dice Manuel Bravo CEO de Bayer México.
Otra de sus estrategias clave ha sido la tecnificación de 9 mil 400 hectáreas en sus sitios de producción de semillas. A través de sistemas de riego por goteo y aspersión, Bayer ha logrado un ahorro de 1.68 millones de m³ de agua. Además, ha implementado la captación de agua de lluvia y el uso de aguas residuales tratadas para reducir aún más su consumo hídrico.
En este marco de innovación, Bayer desarrolló Carlota, un programa que emplea algoritmos y big data para optimizar el riego en la agricultura. En su etapa piloto, este sistema ha permitido ahorrar 3.1 millones de m³ de agua, representando un paso importante hacia la transformación digital del campo y la agricultura inteligente.
“Con estas iniciativas, la empresa busca mejorar la productividad agrícola mientras protege un recurso esencial para el planeta”, dice Bravo.
Una historia de impacto y responsabilidad
A lo largo de varios años, Rotoplas ha reafirmado un fuerte compromiso con el cuidado del agua. Entre sus principales acciones, ha promovido la instalación de sistemas de captación de agua de lluvia en zonas con acceso limitado al agua potable, lo que permite recolectar y almacenar agua para su uso doméstico y agrícola, y reducir el consumo, proporcionando una fuente alternativa en tiempos de escasez. Asimismo, la empresa ha desarrollado plantas purificadoras y sistemas de tratamiento de aguas residuales para garantizar que más personas accedan a agua limpia y segura.
Con la campaña Cuidemos el Agua, Rotoplas ha buscado educar a la población sobre el uso responsable del recurso, a través de actividades en escuelas y comunidades, así como con diversas estrategias digitales
Uno de los programas más exitosos ha sido Rotogotas de Ayuda, diseñado para incentivar la participación ciudadana en acciones de cuidado del agua, y para el que Rotoplas anunció la donación de 1 mil 500 tinacos a comunidades afectadas por la grave sequía que vivió México el año pasado. Con esto, se ha beneficiado a más de 16 mil personas en 20 municipios de siete estados: Chihuahua, Oaxaca, Nuevo León, Tamaulipas, Chiapas, Guanajuato y el Estado de México.
Con cada iniciativa, “la empresa reafirma su misión de proporcionar más y mejor agua, promoviendo soluciones sustentables y accesibles para mejorar la vida de miles de personas en México”, destacó José Luis Mantecón, vicepresidente de Sustentabilidad y Asuntos Corporativos de Rotoplas.
La ruta de impacto
Grupo Danone México se ha comprometido a devolver a la naturaleza más de 100 por ciento del agua utilizada en sus operaciones para 2030. En los últimos cinco años, ha reducido 11 por ciento su consumo de agua y sigue innovando para preservar este recurso.
Para alcanzar una huella hídrica positiva, Danone ha estructurado su estrategia en cuatro pilares fundamentales: eficiencia del agua mediante la estrategia 4R (reducir, reusar, reciclar y dar una segunda vida al agua); conservación y restauración ambiental con reforestación y preservación de humedales, promoción de la agricultura regenerativa, apoyando a agricultores con técnicas sostenibles, y mejorar el acceso al agua a través de sistemas de captación pluvial y alianzas con comunidades.
“Hemos optimizado el uso del agua con tecnología y colaboración con comunidades”, señala Sofía Díaz Rivera, gerente de sostenibilidad de Danone México.
Entre otras cosas, han mejorado los procesos de saneamiento para recuperar y reutilizar agua en sanitarios, servicios y áreas verdes en sus plantas de producción. Y con el proyecto de segunda vida del agua, entregan agua tratada para riego en parques y bosques. Desde 2018, han reutilizado más de 300 mil m³ de agua anuales en ciudades como Hidalgo, Irapuato, León, Querétaro y Guadalajara, explica Díaz Rivera.
Uno de los sectores con mayor consumo de agua es el agrícola, por lo que la empresa ha implementado riego por goteo en Aguascalientes, tecnificando 1 mil 290 hectáreas y reduciendo 35 por ciento el consumo de agua.
Asimismo, con su proyecto Madre Tierra, en Michoacán, la empresa ha permitido a los productores de fresa eficientar sus procesos, para reducir 58 por ciento el uso de agua e incrementar 30 por ciento sus ingresos, explica Díaz Rivera.
GSC