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Una historia de lealtad
Hice muchos amigos en aquellos ocho meses en El Aaiún, a quienes procuré ser fiel con sus confidencias y todos lo fueron conmigo en esos días turbulentos -
Una mujer de bandera
Ocurrió el otro día, en una conferencia, cuando uno de los asistentes preguntó por qué el arriba firmante asignaba a menudo virtudes masculinas a las mujeres en sus novelas. -
Nos llaman viejos, compañeros
Combinada con estupidez y redes sociales, la ignorancia produce pollitos de corral convencidos de ser águilas imperiales que creen que la vida empieza con ellos -
El pianista del Sheraton
Se llamaba Emilio Attilli, era bajito, educado y pulcro, y parecía recién salido del viejo celuloide: cincuentón, bigote fino. -
La venganza del Mediterráneo
Aquí no hay culturas ni razas puras porque nunca existieron, y ni siquiera nuestro imbécil presente altera la vieja naturaleza -
Conozco al asesino
Es rubio, con ojos claros, bien parecido. Tiene nueve años y es muy posible que su padre, un querido y viejo amigo, me retire el saludo después de leer esta página -
¿Contra quién va a votar usted?
Ahí está el puntazo: ya no hace falta entusiasmar al votante, basta con acojonarlo. El programa electoral es secundario; lo importante hoy es señalar al monstruo -
Esos reporteros sensibles
El sentimiento es el chaleco antibalas del periodista contemporáneo, como lo es de todo cristo en las redes sociales. Si algo te duele, no hay lugar a debate: ya no eres entrevistador sino víctima -
El libro de Sarajevo
Lo de ese día no fue daño colateral, resultado inevitable de una guerra, sino intento deliberado de destruir memoria, continuidad y civilización.