Que en uno de los grandes pendientes rumbo a los comicios de 2027 que, ya se sabe, serán bastante intensos por todo lo que ahí converge, el Congreso del Estado de México espera tener un periodo extraordinario antes de fin de mes para separar la elección judicial del proceso del próximo año, aunque el presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), Francisco Vázquez Rodríguez, ha detallado que todo ello dependerá de los acuerdos que se logren en el Congreso federal. Tienen que ir en sintonía, pues el ejercicio está ineludiblemente “atado”. A esperar a ver cómo pinta San Lázaro.
Que en vísperas de inaugurar hoy la rehabilitación (que más bien fue reconstrucción) del Periférico Norte, la gobernadora mexiquense Delfina Gómez Álvarez, acompañada por alcaldes de las zonas directamente beneficiadas, encabezó ayer en Cuautitlán Izcalli una megajornada de limpieza de camellones y área verdes de la importante vialidad. Fue un acto de gran simbolismo que reflejó el compromiso directo de la mandataria con obras de gran impacto, pero también de la obligación que deben tener la ciudadanía y autoridades para cuidar la infraestructura.
Que a muchos de los agentes policiacos municipales de la capital mexiquense de plano no les entra la letra acerca de protocolos, derechos humanos ni nada por el estilo y siguen con la lógica de entorpecer y agredir a los periodistas en coberturas. Ayer, luego del incendio en el restaurante Alianza do Brasil en la Plaza Paseo Molino, cerca de siete valientes uniformados una vez más hicieron gala de sus "buenas maneras" y a jalones y empujones sacaron a un reportero debidamente identificado que se encontraba en el sitio.
Ni siquiera los inhibió la presencia de su "comandante", quien más bien participó activamente durante el atropello en el que además los agentes armados, y en contubernio con guardias privados, pretendieron arrebatar el equipo con el que se grababan imágenes del hecho -que por cierto ya estaba bajo control y fuera de riesgos-. Siguen sin comprender que su trabajo es proteger y garantizar derechos, no meter zancadillas.