Como se les cayó lo de Auchwitz por aquí, Auchiwitz por allá, la opo se fue en bola a aplaudir a Bukele, ¿no había nada mejorcito? Es que, la neta del planeta, hay que estar muy desesperados para apoyar a un dictadorzuelo cuya mayor aportación ha sido convertir sus cárceles, en versiones muy cutres de Guantánamo. Y todo para darle gusto a Donald Trump que ya no haya cómo menospreciar más los derechos humanos porque son demasiado woke para su gusto.
O sea, es el Rapi del apañón policiaco, donde si a los detenidos no se les aplica una terapia recia, son gratis.
Lo único que falta ahí es que estén la señora Wallace, Cárdenas Palomino y García Luna Productions en el departamento de torturas a domicilio.
Se nota la desesperación, pero hay que disimular tantito con unas propuestas para variar. No puede ser que los derechairos le dejen el liderazgo a Alititito Moreno que, con una frase que lo describe de cabo a rabo “A los periodistas no hay que matarlos a balazos, hay que matarlos de hambre”, no tendría derecho a dar clases de moral disfrazado de madre buscadora como el #SacoDePus. Y menos coadyuva a la causa que luego lo pongan a pelear con don Beltrone que, ciertamente, tampoco está para darse baños de pureza. Digo, si lo quieren hacer está bien porque es divertido, pero pobre PRI, tan lejos de don Plutarco y tan cerca de Alititito.
Como quiera que sea, lo de Bukele es todavía más maniaco porque contribuye a la paranoia persecutoria pinochetista de don Trump. Gente que es detenida sin ninguna investigación (bueno, cómo estará la cosa que la Fiscalía de Jalisco ejerció más el debido proceso en el rancho Izaguirre) solo por tener tatuajes o no traer la gorrita roja made in China de los MAGA. Esto ha llevado que Gran Bretaña, Canadá, Alemania, Dinamarca y Finlandia hayan emitido alertas de viaje porque en Estados Unidos los podrían detener para revisar sus teléfonos y si osaron criticar a Donald y a su entenado Elon Musk que se siguen hundiendo en el fango financiero, pueden acabar en el Bukeletambo.
El bukelazo azo azo te hace dudar entre Milei (reprime jubilados, importa espeluznantes teslas cibertrucks), Noboa (persigue periodistas que lo cuestionan) o Nayib (que quiere que sus cárceles sean principales contribuyentes al producto interno bruto), a ver quién es el más servil al tío Sam.
Digo, a lo mejor a la opo le sube tantito el rating acordándose de que Kike Alfacho gobernó Jalisco en los tiempos de Teuchitlán, siempre se les olvida.