Prepararse para el cambio

Ciudad de México /
Su objetivo principal es regresar fábricas y proveedores a EU. AFP

Era algo que se veía venir: una segunda presidencia de Trump no será igual a la primera. Pensar que volveríamos a enfrentar una amenaza menor o fácil de manejar, fue un error de cálculo. También lo fue suponer que los aranceles eran solo una forma de presionar a socios y vecinos para que cambiaran su postura frente a temas como la migración y el narcotráfico. Desde un inicio el objetivo del nuevo gobierno de Estados Unidos era cambiar por completo su relación con el resto del mundo, y modificar profundamente la economía global. Los aranceles, en realidad, buscan que las empresas regresen sus fábricas y proveedores a territorio estadounidense.

Las decisiones de Trump no son de corte legal, pero tiene el poder para hacerlo y antes del 2 de abril ha quedado claro que sí va en la idea de aplicar aranceles, por ahora, a la industria automotriz. Esto afecta especialmente a sus principales socios comerciales, México y Canadá. Aunque todavía hay un proceso para definir el cómo, la decisión está tomada: Washington quiere que la industria automotriz se mude a su país, lo cual representa un gran golpe para las naciones vecinas.

Para México, esto marca el fin de una etapa que comenzó con el Tratado de Libre Comercio, un acuerdo que ayudó a modernizar nuestra economía y a convertirnos en un país exportador de manufacturas. Las regiones que lograron atraer inversiones y fábricas enfocadas en la exportación fueron las más beneficiadas. Ahora, esa historia de éxito entra en una nueva fase. La realidad ha cambiado y nos toca adaptarnos.

Este nuevo escenario no será fácil para nadie. Las zonas del país que dependen de la industria exportadora serán las más golpeadas. Y en el plano nacional, tendremos que repensar cómo crecer a corto, mediano y largo plazos. Sin caer en el pesimismo, está claro que el modelo económico necesita un rediseño que se aleje del populismo paternalista y promueva la inversión y el consumo interno. El gobierno y la política juegan un papel clave en ese proceso. Se necesita una solución a la altura del problema, y eso solo se logra con unidad e inclusión.

Ahora más que nunca, es fundamental que todos estemos en la misma página. El país necesita sumar esfuerzos y trabajar en conjunto para enfrentar la nueva circunstancia.


  • Liébano Sáenz
  • Abogado, administrador, funcionario público, columnista y analista político mexicano /Escribe todos los sábados su columna Paralaje.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.