En el marco de la entrada del equinoccio de Primavera, integrantes del Consejo de Participación Ciudadana de Asuntos Indígenas del municipio de Puebla, realizaron una ofrenda a la Madre Tierra, con el objetivo de agradecer lo que ha dado a la gente, además de conservar las costumbres de los antepasados, esto en el Zócalo de la ciudad.
Con un ritual en la explanada del parque principal, a un lado de la fuente de San Miguel, alrededor de diez personas le presentaron frutas a la Madre Tierra.
- Te recomendamos Gobierno de Puebla tomará control de estacionamiento en estadios: García Parra Gobierno

Con ropa de manta y de color claro, los participantes en forma de círculo se colocaron para recibe la energía del sol, o del dios Tonatiuh, de lado Norte, Sur, Oriente, y Poniente.
Con los brazos en alto, y los ojos cerrados, solicitaron que sea un año fructífero para la cosecha, con un buen clima de temporada de lluvias.
Una de las participantes contaba con un sahumerio con incienso, al destacar que en el lado Poniente es en honor a las guerreras, aquellas mujeres que han perdido la vida al momento de su alumbramiento.
En entrevista para MULTIMEDIOS Puebla, Federico Echeverría presidente del Consejo, destacó que es la primera vez que un gobierno municipal les brinda el apoyo para este tipo de eventos.
Ante esto, destacó que decidieron colocar la Tlalmanalli, u ofrenda prehispánica en el primer cuadro de la ciudad, para que la gente la conozca.
Refirió que es importante que con este tipo de acciones, las personas tendrán conocimiento de los ritos de los ancestros y recordó que en esta temporada se preparaban para la sanación.
"Al término de la ofrenda regalamos la fruta a las personas para que la degusten y que también tomen de los rayos del sol", expresó.
Asimismo, explicó que este acto, fue para presentar una ofrenda, previo al 21 de marzo, el equinoccio, que a su decir representa la renovación.
De igual forma, comentó que este tipo de eventos es para que los asistentes se conozcan así mismos y verse en su propio espejo.
"Es ver hacia adentro, conocerse así mismo, vernos reflejados en nuestro propio espejo y lo que tenemos adentro se integre y que no se destruya", externó.
AAC