El 'extraño' lenguaje que los adolescentes usan en las redes, pero que los padres no entienden

El uso de emojis y abreviaciones caminan entre la delgada línea de crear empatía, o ambigüedad y malas interpretaciones.

El lenguaje de los adolescentes que 'todos entienden', menos los padres
Alejandra Sigala
Ciudad de México /

El detective Luke Bascombe jamás se imaginó que un par de emojis explicarían por qué Jamie Miller, de 13 años, asesinó a puñaladas a su compañera Katie.

Parecía irreal la explicación que su hijo, Adam, le había dado: un comentario de Instagram que ante sus ojos inexpertos parecía simple, e incluso amable, en realidad escondía acoso escolar y referencias al oscuro movimiento de los incels (acrónimo en inglés para célibes involuntarios). Pero aún con ello, Luke no terminaba de entender.

“Mi cerebro no puede con todo esto. No sé de qué estás hablando. Explícamelo”, insistió a su hijo.

La empresa de control parental ‘Bark’ dice que el emoji de una píldora es utilizado en la jerga farmacológica para referirse al Xanax (recetado para tratar la ansiedad y los ataques de pánico); a una pastilla con receta o medicamentos en general. Pero en el contexto que retrata la serie de Netflix ‘Adolescencia”, su significado es completamente diferente.

“(Katie) está diciéndole (a Jamie) que es un incel, papá. (...) Se refiere a que siempre lo será. Eso significa ser un incel: que vas a ser virgen por siempre, básicamente”, reveló Adam a su aún incrédulo padre.

Sin embargo, estas no eran las únicas connotaciones que Luke desconocía del mundo adolescente en el que su hijo de 15 años se desenvolvía.

— ¿Envías emojis de corazones a mamá?, preguntó Adam.

— Cuando no sé qué contestarle, sí, respondió el policía.

— ¿Y de qué color?

— Rojo

— Significa amor, dijo el joven sin titubear. Y así, la lista siguió: un corazón morado significaba ‘cachondo’; uno amarillo, “me interesas”; uno rosa, “le interesas pero no para sexo”; uno naranja, “todo va a estar bien”.

Para su hijo, todo eso tenía un significado, para el padre, no.

La serie de Netflix "Adolescencia" (Instagram) / Chic Magazine

Emojis, entre lo preciso y la ambigüedad

Los emoticones, nacidos en 1999, sembraron un precedente para la comunicación digital transformándose a lo que hoy se conoce como los emojis.

Una investigación de la revista Psicología Actual identificó que su uso torna menos impersonal cualquier conversación, e incluso ayudan a precisar el estado emocional de su remitente, siempre y cuando ambas partes estén “en la misma línea” discursiva y contextual. Pero cuando esto no es así, se propicia la ambigüedad e interpretaciones erróneas.

En entrevista con MILENIO, el psicólogo Jesús Ramírez Escobar señaló que los emojis cumplen una doble función: economizar la comunicación y tener exclusividad en su uso para ciertos grupos, es decir, buscar un “propio lenguaje”.

“Hay cuestiones que han trascendido y se han vuelto más genéricas, como han sido los memes, y hay otras que obedecen a ciertos contextos específicos”.

Sin embargo, esto ha implicado un reto para las personas ajenas a esos grupos. Especialmente, destaca el experto, porque ocurre “en lo digital”, donde sus comunidades son cada vez más concretas.

“El avance tecnológico y la virtualización de la cotidianidad está tan presente en la brecha generacional, que muchos adultos no pueden entender de sus hijos”, destacó. “Si no generan un lazo de confianza, (los hijos) pueden estar diciendo una cosa y haciendo otra cosa”.
Los emojis pueden hacer que una conversación sea menos impersonal, aunque también caen en la ambigüedad | Freepik

La creación de mensajes, abreviaturas o códigos exclusivos de las y los jóvenes no es inédito, por el contrario, cada generación ha desarrollado sus propios modos de expresarse e imaginarios. Empero, en los años recientes se ha observado “cada vez menos responsabilidad” de los jóvenes al emitir algún mensaje en los espacios digitales.

“Por eso encontramos a muchos padres que se sorprenden sobre lo que sus hijos expresan o los alcances de los hechos”, señaló al respecto Jesús Ramírez. “Es una especie de libertinaje del lenguaje”.

El miedo a los límites

Jamie solía encerrarse en su cuarto apenas regresaba del colegio, abría su computadora y no se despegaba de ella hasta altas horas de la madrugada. Y en las noches que Manda Miller, su madre, lo descubría aún despierto, él sólo apagaba la luz sin mediar palabra.

Pese a ello, Eddie, su padre, y Manda creían que todo estaba bien. “No podíamos hacer nada al respecto”, le decía Eddie a su esposa en un intenso ejercicio de introspección. “Todos los niños son así hoy en día, ¿no?. No sabes lo que ven en su habitación. Podrían estar viendo porno o cualquier otra cosa”, le insistió.

'Incel', el fenómeno que es real y en el que se basa la historia de 'Adolescencia'

Casos como el de la pareja Miller, que desconocía lo que su hijo hacía o veía en su computadora, son cada vez más recientes en la era digital.

Jesús Ramírez explicó a MILENIO que los vínculos de confianza son cruciales para que padres y madres puedan entender a sus adolescentes— desde el mundo que los rodea, hasta sus dinámicas y códigos—, y así, eventualmente, marcar límites basados en esos lazos más que en las restricciones.

“No se puede supervisar el uso (de los dispositivos). Se entiende que supervisar es quitar, retirar y condicionar el aparato o las plataformas a las que pueden acceder. (...) Aquí es fundamental que más allá del autoritarismo, haya lazos de confianza; posibilidades comunicativas”.

El experto argumentó que las restricciones de redes sociales o de los dispositivos actúan como una medida inmediata para cuando “las cosas se salgan de control”. Pero dichos resultados no siempre son efectivos e incluso pueden generar efectos contraproducentes, como que la o el adolescente desafíe la imposición y busque medios para acceder a lo prohibido.

Sin embargo, la construcción de estos puentes de confianza tampoco significa establecer un vínculo de amistad con la o el adolescente; sino una comunicación suficientemente sólida para fijar los límites que evitarán la escalada de una situación a “extremos bastantes fuertes”.

Hay mucho miedo en la transmisión de legalidad, en la manera de decir que ‘este es el límite’”, señala Ramírez destacando que uno de esos temores es “repetir patrones con los que fueron criados”.

ASG

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