A través de la nanotecnología, estudiantes de la facultad de ciencias de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMex), han analizado los beneficios que tienen diversas clases de hongos, algunas oriundas de la entidad mexiquense.
Con estos ejemplares ya dieron los primeros pasos para combatir el cáncer, potencializar la cicatrización y eliminar la contaminación por colorantes en ríos, entre otros.
Los estudiantes de la Maestría en Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales que se imparte en la Facultad de Ciencias en la universidad mexiquense son guiados por la profesora María Guadalupe González Pedroza. Sus prácticas las realizan en un laboratorio especial que cuenta con todos los elementos para esta rama.
“Este es el laboratorio de nanotecnología de la facultad de ciencias y aquí hacemos nanopartículas a partir de materiales de origen biológico, como es plantas, hongos y microorganismos, pero sobre todo, estamos abriendo esa línea de investigación de generar nanopartículas a partir de hongos”.
Esta generación de estudiantes ha demostrado ser pionera en el uso de hongos, ya que los mismos han demostrado tener propiedades medicinales, antifúngicas, antibacteriales, anticancerígenas y de degradar colores.
Los estudiantes básicamente utilizan la técnica de oxidoreducción de nanopartículas, que les permiten obtener los elementos necesarios para distintas fines.
“La utilización de estos compuestos de origen natural dan muchísima apertura a que todos podamos conocer las propiedades que nos dan las plantas, los hongos y sobre todo, los microorganismos, de generar nanopartículas y que pueden ser una alternativa a muchos tratamientos que ya se conocen, que los tratamientos y los fármacos actuales puedes den sustituidos de alguna manera más adelante”.
Buscan alternativas en tratamientos de cáncer, cicatrización y medio ambiente
Edwis Reinhold García es uno de los estudiantes de la Maestría en Ciencias Agropecuarias y Recursos Naturales, quien explicó que en su caso particular empleó el hongo ganoderma stali, de origen asiático, ya que se ha descubierto que tiene actividades antibacteriales, anticancerigenas y antitumorales.
En este laboratorio ya detectaron que puede atener líneas celulares de cáncer de colon y de mama, por lo que ha comenzado a dar los primeros pasos para avanzar en esta rama.
“Hacen falta muchos más análisis, no nada más de esta especie, sino de otras especies que comprenden este género, porque hay varias, buscar que se revaloricen estas especies y el fin es llegar específicamente a generar un agente, ya sea antibacteriano y o anticancerígeno para tener pruebas clínicas, pero ya se está dando el primer paso para tener resultados satisfactorios”.
Otro de los estudiantes que ha incursionado con especies del Estado de México es Oscar Gabriel Montiel, quien eligió la variedad lycoperdon perlatum, popularmente conocida como “pedo de lobo”.
Señaló que es un hongo que se busca mantener su especie, justamente porque no es muy usado. Refirió que las personas no saben que es comestible y tampoco que tiene propiedades cicatrizantes, por lo que buscan potencializar esa actividad.
“Que tenga una mayor actividad cicatrizante y que justamente esta sinergia con este hongo que es un recurso natural, tenga una mayor biocompatibilidad en aplicaciones médicas, esto lo podemos ver en las cicatrices con personas con diabetes”.
Los mismos hongos han demostrado tener un uso en la industria y el medioambiente, ya que a través de la extracción de nanopartículas también eliminan colorantes de cuerpos de agua, principalmente aquellos que fueron contaminados por la industria textil.
“La degradación de los tintes sintéticos que son una causa muy importante de la contaminación a nivel mundial y pues lo que yo hago es a partir de la síntesis verde, más que nada de los distintos hongos, hago una síntesis a partir de nanopartículas de plata, y esa trato con tinte sintéticos y por lo que busco es disminuir la contaminación”, agregó Heidi Rubí Espinosa Rodriguez.
La egresado de este posgrado reconoció que actualmente existen tratamientos de degradación, pero son químicos, entonces buscan ofrecer alternativas medioambientales y reducir los daños al ecosistema.
“Los hongos tienen diferentes propiedades que son actualmente buenas para la degradación, entonces es bueno ponerle un plus en utilizar estos agentes biológicos que nos pueden ver una oportunidad muy benéfica para la degradación”.
Todos estos avances y proyectos estarán desarrollados en la universidad autónoma mexiquense y se prevé que esta generación continúe marcando el antecedente sobre el desarrollo de la nanotecnología.
kr
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