Noticias de Los paisajes invisibles en Milenio
  • El infierno según Aster

    A lo largo de sus cuatro largometrajes, el cineasta explora el terror psicológico y lo grotesco en ambientes cerrados, donde lo cotidiano se convierte en pesadilla.
  • Fiesteros sin pausa

    De Nueva York a la Ciudad de México, tres antros legendarios trazaron rutas sonoras y culturales que marcaron generaciones y transformaron la vida nocturna.
  • Zombis, cerebros y otras plagas culturales

    Del vudú caribeño al apocalipsis pandémico, el zombi ha mutado de criatura embrujada a metáfora del colapso social. Esta genealogía rastrea su trayecto, desde ‘White Zombie’ hasta ‘The Last of Us’.
  • El pequeño triunfo de Saviano

    El autor de ‘Gomorra’ obtuvo un triunfo moral tras confirmarse la condena contra quienes lo amenazaron. La sentencia reactiva el valor político y testimonial de su escritura.
  • Los pastelillos marca Wes Anderson

    ‘El esquema fenicio’ repite las fórmulas visuales y narrativas del cineasta texano, pero esta vez sin la frescura ni el ingenio de sus mejores películas.
  • Los sueños de culpa y tiempo de Thomas Wolfe

    Obsesionado con registrar cada detalle del mundo, el novelista estadunidense dio forma a una obra monumental donde la autobiografía se transforma en literatura alucinada, desbordante y letal.
  • Hay algo aquí que va mal

    La historia de Fermín Muguruza es inseparable del activismo, la denuncia y la provocación. Su concierto en el Foro Alicia fue suspendido por un operativo inusual; nadie asume la responsabilidad.
  • El antro de la Edad de Plata

    De París a San Petersburgo, de Manhattan a Bucareli, el café ha sido el santuario ineludible de generaciones de escritores. En Rusia, El Perro Vagabundo fue un epicentro de poesía, danza y desvelos.
  • Kilgore Trout: el otro yo de Vonnegut que merecía más

    En sus novelas más célebres, el escritor estadunidense convirtió a su ‘alter ego’ en un autor maldito, lúcido e ignorado, espejo distorsionado de sí mismo.
  • El siempre joven novelista

    Vargas Llosa inspiraba simpatías o malquerencias, adhesiones o discrepancias, su rebeldía iba a contracorriente de las masas y los dogmas.